Bio

Siempre fui un  apasionado por los viajes. Cuando era pequeño tenía obsesión por abrir la enciclopedia y buscar la página que tenía todas las banderas del mundo. Luego comencé a coleccionar monedas y billetes del mundo. Los mapas eran para mi un libro abierto que me invitaban a imaginar miles de historias. A los 12 años comencé a planear mi primer viaje: Egipto. Coleccionaba fotos y las pegaba en la puerta de mi armario, calculaba el presupuesto de viaje para dos personas, guardaba revistas, recortes y me pasaba leyendo sobre el tema. Con el pasar de los días me di cuenta que me llevaría mucho tiempo lograr el sueño, pero que algún día se cumpliría. 18 años después concrete mi anhelo.
Así fue creciendo cada día mi pasión por los viajes hasta que me animé a salir por primera vez y descubrir cual era mi forma preferida de conocer el mundo: en el año 2006, hice mi primer viaje como mochilero a Bolivia. Allí decidí comprar mi primer cámara de fotos digital: una Canon portatil de 4mpx. Aquel acto injustificado marcó una etapa en mi vida. Descubrí una forma de expresión que hasta ese momento era desconocida para mi: La fotografía. De una cámara portátil pase a una reflex y también comencé a capacitarme en fotografía, mientras cursaba la carrera de Informática. Si hay algo que tiene de positivo la vida en las grandes urbes, es la posibilidad de formarse con grandes maestros en este caso, de fotografía. Quizás no son el reflejo de nuestro interés, pero su visión del mundo y su conocimiento me abrieron paso a otra etapa fotográfica. Comencé a ver la fotografía como algo más que un retrato. En realidad era sí un retrato, pero de aquel instante en el que todo sucede. Como decía Cartier Bresson:

“Fotografiar es colocar la cabeza, el ojo y el corazón en un mismo eje”.

Todo en el mismo instante, que no podrá ser repetido en ningun otro momento de la historia. La fotografía para mi es un medio de documentación del presente y expresión artística de la realidad. Cada vez que miro mis fotos me gusta revisar la fecha y hora en que fue tomada. Ese momento presente queda archivado y capturado para toda la eternidad.
Además de ser aficionado a la fotografía, también me considero aficionado a leer y por consecuencia, escribir. Los libros de historias son aquellos que más llenan mi imaginación y me provocan ganas de fantasear por horas sobre hechos que luego escribo en algún cuaderno de colección. Sin embargo, cuando descubrí la fotografía, entendí que era posible crear esas historias a través de imágenes. Si yo en algún momento fui capaz de crear una historia imaginaria observado las fotos de otros, ¿por qué otros no iban a poder hacerlo con las mías?
Busco responder una pregunta a través de mis propias fotografías: ¿Qué intento demostrar con mis fotos? La respuesta es siempre la misma: romper prejuicios, movilizar a los apasionados, capturar instantes únicos y mostrar mi visión sobre la belleza de este mundo.

 

Reconocimientos

  • Primer premio CONCURSO DE FOTOGRAFIA TELEFONICA EMPRESAS
    Temática: Rincones de Capital Federal, Buenos Aires.

  • Mención en CONCURSO FOTOGRAFICO MIRADAS DE SAN LUIS
    Organizado por Diario de la República - San Luis, Argentina.
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